Bien venidos

En la década de los noventa puse en marcha mi primer Blog, en él, lo único que perseguía era publicar información que pudiese ser útil a mis seguidores. Posteriormente amplié la plataforma y le di una doble utilidad; por una parte que sirviera para ponerme en contacto con mis alumnos, facilitándoles el acceso a la información necesaria para seguir la asignatura de Electrotecnia y Electrificación, que impartía como Profesor del “Departamento de Ingeniería Rural”, de la Universidad Politécnica de Madrid, y por otra; información sobre la “Declaración de Bolonia”, es decir, reforma del Sistema Educativo, (un sistema que no fue entendido por la Universidad Española); amén de seguir con los artículos del anterior Blog.

A raíz de mi jubilación como Profesor, todo el anterior no tenía mucho sentido, así que aprovechando una oferta de IONOS, puse en marcha una nueva página Web, que se correspondiera con mi nueva situación: Profesor Jubilado y haber cesado en todos los cargos, en el ámbito profesional (Colegios, Asociaciones, Órganos Directivos, etc.).

Las páginas que ahora presento solo pretenden seguir dando “salida” a mis inquietudes personales, y servir de vínculo con las personas que puedan estar interesadas.

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EVANGELIO DEL DÍA
sábado 3 Octubre 2026 Lc 10,17-24

En aquel tiempo, regresaron alegres los setenta y dos, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre». Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño; pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos». En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron».