Saltar al contenido

Julio César. El huevo de la serpiente II

El huevo de la serpienteEn el anterior artículo se describían de forma sucinta los principales acontecimientos históricos relacionados con la vida de Julio César. En esta ocasión vamos a comentar algunos aspectos de su personalidad, lo que pueden ayudar a comprender su comportamiento.
Julio César era epiléptico, esto puede ayudar a comprender algunas de sus reacciones. También tenía una serie de complejos sobre su físico, como su calvicie (en las representaciones que nos han llegado queda perfectamente disimulada), y su aspecto físico, que no es el que le hubiese gustado tener. En definitiva su físico no era de su agrado, lo cual no es de extrañar en una personalidad ególatra, como la suya.
Desde un punto de vista moral su vida no pudo ser menos ejemplar (se decía de él que era el marido de todas las esposas, y la esposa de todos los maridos)
Pero lo que llama la atención es su desprecio por el orden establecido, ya que desde un principio tenía claro que para lograra hacerse con el poder absoluto tenía que derribar la República, cosa impensable hasta entonces. Todas sus actuaciones se vieron encaminadas al mismo fin, su ambición de poder. Empezó por propiciar la formación del primer triunvirato, una chapuza desde el punto de vista legal, continuó con sus campañas de represión en Hispania y las Galias, que estaban encaminadas a lograr un doble objetivo: el botín, y un ejército bien entrenado y fiel a su persona. Finalmente supo ganarse la simpatía de la plebe romana, practicando una política claramente demagógica.
Como autor, la obra conocida de César no puede tomarse como la de un historiador, pues su intención era pura propaganda y no como las de Tácito o Polibio, por lo que todas sus afirmaciones, en especial las políticas, deben ser analizadas desde un ánimo crítico. El hecho de que la mayor parte de la obra literaria de César se haya perdido es un inconveniente que, no por habitual en la mayoría de los autores clásicos deja de ser lamentable y que ha impedido una crítica razonada de César como autor, ya que los historiadores sólo pueden basarse en unos libros que, pese a ser de los más importantes en la Historia Occidental, no dejaban de ser más un instrumento de propaganda que un alarde de erudición.
Lo más terrible de su paso por la historia fueron las consecuencias de sus numerosas campañas militares, ya que se comportó como un ser despiadado. Se estima que produjo más de tres millones de muertos y un millón largo de esclavos. Si tenemos en cuenta la población de los territorios en lo que estos holocaustos se produjeron, y los extrapolásemos con el número de sus actuales habitantes, la cifra sería pavorosa.
Pero con ser terrible todo lo que tuvo que ver con sus actuaciones personales, lo peor era lo que quedaba por venir,….. él era el verdadero huevo de la serpiente.

Comparte este artículo en:
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
0
Publicado enUncategorized

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.